{"id":14168,"date":"2026-01-18T03:32:07","date_gmt":"2026-01-18T03:32:07","guid":{"rendered":"https:\/\/quilombonoticias.com\/?p=14168"},"modified":"2026-01-18T03:32:07","modified_gmt":"2026-01-18T03:32:07","slug":"algo-me-pidio-salir-de-las-redes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/quilombonoticias.com\/?p=14168","title":{"rendered":"algo me pidi\u00f3 salir de las redes"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p>Desactivo mi cuenta de Instagram. Ya hab\u00eda desinstalado e instalado mil veces la aplicaci\u00f3n. No funcion\u00f3. Pas\u00e9 mucho tiempo viendo videos de monitos ba\u00f1\u00e1ndose, perros perdidos que se reencuentran con sus familias, de motorhomes lujosas, de frases de autoayuda y tips para vivir mejor. Ninguno dec\u00eda que me vaya de las redes. Mi cuerpo s\u00ed. Mi ansiedad, tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Antes de cerrar los ojos: celular. Antes de sacarme el mordillo que uso para dormir: celular. Antes de dar un beso de buen d\u00eda: celular. Mis pupilas son dos pantallas sin brillo. Mi cabeza pesa m\u00e1s que antes. \u00bfMi cuello? No lo encuentro. Mi papada ya tiene una sonrisa fija. Nos acostumbramos a vivir en una galer\u00eda grotesca del mostrar: mostrar qu\u00e9 estoy comiendo, a d\u00f3nde viajo, lo feliz o lo triste que me siento. La ropa que uso. El libro que leo. La pileta gigante en la que me sumerjo. La pelopincho en el balc\u00f3n. El mar. La monta\u00f1a. La planta en la ventana. El plato que me estoy comiendo porque sal\u00ed a cenar afuera. La familia vestida de blanco. La familia vestida de negro. El perro. La soledad. Historias compartidas no para decir algo, sino para controlar si alguien las ve. Si reaccionan. Si ponen un coraz\u00f3n, un fuego o un silencio. Festejar si lo hacen. Decepcionarse si no. Interpretar v\u00ednculos, deseos y rechazos a partir de emoticones. Acci\u00f3n-reacci\u00f3n. Inercia. Afuera, cada vez menos sabemos qu\u00e9 es el afuera.<\/p>\n<p>Entonces me fui de las redes. \u00bfY ahora c\u00f3mo hago para difundir mi taller de escritura? \u00bfC\u00f3mo sigo el crecimiento del hijo de una compa\u00f1era de la secundaria? \u00bfC\u00f3mo cocino sin las recetas que me manda mi madre por inbox? \u00bfC\u00f3mo sigo mi d\u00eda sin saber qu\u00e9 me dicen los astros, la numerolog\u00eda y la luna? \u00bfPor d\u00f3nde me va a hablar ese casi algo? \u00bfY mi ex? \u00bfY mi ego? \u00bfQu\u00e9 voy a hacer ahora con el tiempo?<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Decid\u00ed cerrar Instagram en verano. Pero no a pesar del verano: por el verano. No s\u00e9 si vuelvo. Ojal\u00e1 que no. Seguro que s\u00ed. No lo s\u00e9. No es una promesa. Es una pausa sin definir.<\/p>\n<p>Porque el verano no es una estaci\u00f3n m\u00e1s. Es una consigna. Un mandato. Es el de los comienzos forzosos. Hay que disfrutar. Hay que moverse. Hay que viajar. Hay que mostrar que se est\u00e1 bien, o al menos mejor que durante el a\u00f1o. El verano se volvi\u00f3 una bit\u00e1cora visual obligatoria: el paisaje, el viaje, el mate frente al lago o la cerveza artesanal en alg\u00fan pueblo con nombre pintoresco. El pasaje comprado con meses de anticipaci\u00f3n. El auto cargado hasta el techo. La valija llena de bikinis. El hotel boutique. La caba\u00f1a simple pero perfectamente decorada. Obligarse a salir a caminar, esta vez s\u00ed, voy a empezar. El cuerpo bronceado, entrenado, comparado. La econom\u00eda comparada. \u00bfLa felicidad comparada?<\/p>\n<p>Pero no es solo una cuesti\u00f3n de ganas, es una cuesti\u00f3n de plata. En una Argentina devorada por leones, el verano exhibe diferencias que durante el a\u00f1o se disimulan un poco m\u00e1s. Con una amiga hablamos de lo mal que nos sentimos por no poder llevar a los chicos a ning\u00fan lado. De la verg\u00fcenza. De la culpa. De la sensaci\u00f3n de estar fallando. Como si el verano fuera una evaluaci\u00f3n y quedarse fuera equivaliera a desaprobar. \u00bfTe vas a alg\u00fan lado?, preguntan. \u00bfQui\u00e9nes? El eco social.<\/p>\n<p>Por eso me anot\u00e9 en un club, para poder llevar a mis hijos a alg\u00fan lado. Pens\u00e9 en algo simple: pileta, pasto, sombra, chicos corriendo. Un verano posible, real, presente. Donde el celular tenga que quedar alejado en la mochila para cuidar que no se moje. Pero ayer vi algo que me descoloc\u00f3: una nena nada mientras su mam\u00e1 la filma sin mirarla. \u201cVamos, vamos\u201d, le dice. Y la nena salta. \u201cOtra vez sali\u00f3 mal\u201d, le repite con un tono menos simp\u00e1tico que el anterior. Y as\u00ed siguen durante un rato. Plano general. Plano detalle. Repetici\u00f3n. TikTok. La nena sale del agua buscando una mirada que no llega. La madre revisa el video. Las dos est\u00e1n en el mismo lugar, pero no en el mismo momento.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Siento que salir de Instagram en verano es correrse un poco de esa escena. Tampoco una pose de nihilismo barato, ni de proezas outsiders contra algo llamado sistema. Solo la tenue intenci\u00f3n de dejar de medir el descanso con la regla ajena. Dejar de convertir cada instante en contenido. Recuperar algo m\u00ednimo: que no todo sea visto, narrado, que no todo quede guardado fuera de los recuerdos.<\/p>\n<p>Hace un par de a\u00f1os, una escritora con la que hice un taller me hizo un planteo bastante serio de por qu\u00e9 no le <em>likeaba<\/em> sus publicaciones. No era que no las hubiera le\u00eddo \u2014s\u00ed las le\u00eda, s\u00ed le dec\u00eda en persona que me gustaron\u2014. El problema era otro. El gesto ya no era mirar, era marcar presencia. Dedito arriba. Coraz\u00f3n. Validaci\u00f3n. Una prueba de afecto digital obligatoria. Ella estaba realmente molesta o afligida por la situaci\u00f3n. Yo no supe qu\u00e9 responder. Me sent\u00ed en falta.<\/p>\n<p>Reconozco que los primeros d\u00edas sin redes fueron raros. Innumerables cantidades de veces intent\u00e9 entrar a la app y en el momento registr\u00e9 que ya no la tengo. Dopamina. Mi cuerpo busca el celular sin permiso de mi mente. El tiempo muerto sin <em>scrollear<\/em> se hace denso. Empiezo a ir al ba\u00f1o con las manos vac\u00edas. Leo las instrucciones del shampoo, como hac\u00eda en mi infancia. Descubro que Instagram no solo ocupa tiempo: lo tapa.<\/p>\n<p>Hace dos d\u00edas quise entrar a un documento del Drive que ten\u00eda que editar y, sin darme cuenta, escrib\u00ed instagram.com. La p\u00e1gina estaba bloqueada. La hab\u00eda bloqueado antes de desinstalar la cuenta, para evitar la tentaci\u00f3n. Apareci\u00f3 un perro que dec\u00eda: \u201cBuen intento. Bloqueaste este sitio por alguna raz\u00f3n\u201d. Pens\u00e9 en hacer una lista de razones. No la hice. Pero s\u00ed decid\u00ed empezar a escribir un Diario Detox. No s\u00e9 hasta qu\u00e9 d\u00eda llegar\u00e9.<\/p>\n<p>Pienso que tal vez no se trate de demonizar las redes \u201csociales\u201d, sino de animarse \u2014incluso en verano\u2014 a un gesto m\u00ednimo y radical: correrse. Por un tiempo nom\u00e1s, qui\u00e9n sabe. Al fin y al cabo, el verano, las redes y nuestras vidas se tratan del tiempo. Tal vez sean esas las vacaciones que nos debamos tomar en esta estaci\u00f3n que exige felicidad. \u00bfElegir el silencio puede ser una forma de descanso y de cuidado? El celular vibra, parece una notificaci\u00f3n. La pantalla te habla: agarrame. Cuesta. Cuesta mucho. Ser\u00e1 porque el tiempo tambi\u00e9n es una cuesti\u00f3n de elecciones.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div><\/div>\n<p><script>\n!function(f,b,e,v,n,t,s)\n{if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\nn.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\nif(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\nn.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\nt.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\ns.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\nfbq('init', '793616368409636');\nfbq('track', 'PageView');\n<\/script><script async src=\"\/\/www.instagram.com\/embed.js\"><\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desactivo mi cuenta de Instagram. 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