Nicolás Marcelino Romero tiene 41 años. Es docente y trabajaba en contexto de encierro junto a todo un platel de profesores que también fue injustamente despedido por el Estado provincial de Corrientes. Hace tres años que el hombre viene denunciando y reclamando que los reintegren a su puesto laboral. Explica que fue despedido «por un sindicalista mediante un informe policial«.
El docente cuenta con el acompañamiento del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el organismo elaboró un documento -al que este diario tuvo acceso- que reclama por el injusto despido del profesor. «Es un gobierno radical que lleva más de veinte años en el poder; hoy liderado por Juan Pablo Valdés, de la Unión Cívica Radical (UCR)«, explica el docente.
Los despidos de los docentes que trabajan en situación de encierro en distintas provincias también son parte del desguace en el campo de la educación a nivel federal que está ejecutando el gobierno de Javier Milei. Como lo está haciendo con todas las instituciones del Estado destinadas al servicio de la comunidad.
Romero cuenta con el acompañamiento de sus colegas y alumnos en situación de encierro, es oriundo de la cuidad correntina Paso de los Libres, fue injustamente despedido el 13 de marzo de 2023, tras haber trabajado cuatro años en la Alcaidía de la Unidad Regional IV de la Policía de Corrientes, también en las Unidad Penal 9 y 11.
«Hace mucho tiempo estoy intentando llevar adelante este reclamo que es muy complejo, porque trata sobre despidos docentes en ámbitos carcelarios, un lugar olvidado y precarizado, necesito ser escuchado«, reclamó Nicolás, en diálogo con Tiempo.

Sobre los despidos de sus compañeros
Y recordó que el 11 de abril del año pasado, «el Estado correntino, a través de la Dirección de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos (EPJA), a cargo de Sonnia Gracia de Millán, despidió en forma injustificada a todo un plantel docente que enseñan en contexto de encierro».
Romero apuntó: «Lo hizo fuera de los plazos de inicio de clase y sin respetar, ni siquiera, la contratación precarizadora de estos ámbitos«.
El profesor también sostuvo que no hubo ninguna clase de explicación sobre estos desplazamientos de docentes con años de trayectoria pedagógica en ámbito de encierro. Y señaló que lo que si hubo -y persiste- es el silencio sobre estas violencias contra educadores precarizados.
Cabe destacar que en octubre de 2024 -tras haber sido despedido- se hizo presente, con un cartel en mano, en la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados donde protestó; se subió al balcón de la misma mientras sesionaban y expresó su reclamo.

Tres reclamos contundentes
Nicolás repasó que hace poco, asumió el Ministerio de Educación de la Provincia, una concejal de la ciudad Paso de los Libres, donde ocurrieron los despidos y que ella fue testigo de tres protestas públicas que realizó el docente por esta situación.
«Protesté dos veces en el Concejo Deliberante y otra en el marco de la protesta por el ajuste en la educación universitaria», recordó el profesor.
El docente señaló: «Mientras se mantenga la invisibilidad y el silencio sobre estas violencias institucionales, los funcionarios públicos van a poder seguir evitando responder sobre estos hechos y la historia seguir como si nada hubiera pasado«.

«Me echó un sindicalista con un informe policial»
Romero señala por su despido al secretario general Ariel Schell, del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Corrientes (SUTECO) de Paso de los Libres y a las autoridades educativas de los espacios carcelarios.
«Quienes permiten que la violencia y la precariedad se instalen en este ámbito de la docencia. Schell ejecutó mi despido y luego informó que yo había renunciado«, dijo.
Nicolás es un docente muy comprometido con sus estudiantes que están presos. Porque realmente considera que esas personas pueden cambiar sus vidas a través de la educación. Es por eso que no baja los brazos y hace años reclama ser reincorporado a su puesto de trabajo.
Siempre señaló las requisas rigurosas que los penitenciarios le imponen a los docentes que trabajan en contexto de encierro, entre muchas otras cuestiones, como ser, toda la violencia y el mal trato que reciben cuando van a cumplir docencia.

Proyecto de Ajedrez
En el 2022 el docente Romero llevó un Proyecto de Cine a contexto de encierro. Compró un proyector con su dinero, iba los días feriados para llevar películas a los detenidos. Durante 2018 y 2019, en sus días libres, llevó el Proyecto de Ajedrez.
Un poco antes de que lo despidan, cuando ni siquiera imaginaba lo que iba a pasar, solicitó donaciones de tableros de ajedrez y consiguió dos tableros profesionales. Su trabajo lo desempeñó en la Alcaidía, también en las Unidades 9 y 11, en la localidad correntina de Paso de los Libres, ad-honorem.
Viene realizando sus reclamos hace años y tiene decidido no abandonar la lucha, quiere de le devuelvan su puesto de trabajo. Explica que está muy comprometido con lo que hace, generó vínculos muy fuertes con sus alumnos detenidos. Por eso, necesita tener justicia, porque está indignado y señala que es un atropello a la democracia.

Un reclamo colectivo
No reclama solo por su caso, lo hace por todos los docentes que trabajan en contexto de encierro, porque lo hacen en condiciones muy precarias y merecen ser respetados. Porque tienen vocación, por eso lo siguen haciendo: «Son personas comprometidas con la reinserción social de las personas que habitan las cárceles», enfatizó.
«Vengo peleando contra el silencio, es una decisión de los funcionarios responsables mantener esta historia invisibilizada. La responsable de toda esta violencia institucional sigue en la dirección educativa, lo único que busco es que me devuelvan lo que me quitaron de manera violenta, que es mi puesto de trabajo», reclamó el profesor.
Romero concluyó remarcando que va a seguir dando esta pelea hasta que los responsables entren en razón de que están yendo contra todas la Constitución Nacional, Provincial y todas las normas que fueron legítimamente constituidas.