“Se reserva el derecho de acciones” MUNDO El Intransigente


En medio de los ataques que sufren por parte de los gobiernos de Estados Unidos e Israel, Irán suma un nuevo enemigo en esta guerra, que es Arabia Saudita, país que denunció el bombardeo que hace el régimen iraní contra naciones del Golfo. Advirtieron que se reservan el derecho de acciones militares.

El ministro de Relaciones Exteriores del país saudí, Faisal bin Farhan, se refirió al conflicto bélico que lleva más de dos semanas y le entregó una fuerte advertencia a Irán: «Se equivoca si cree que los Estados del Golfo son incapaces de responder».

Por otro lado, en la conferencia de prensa que realizó el funcionario saudí, también explicó que “la paciencia no es ilimitada” y reconoció que su nación «se reserva el derecho a adoptar acciones militares, si lo considera necesario».

La relación diplomática entre Irán y Arabia Saudita retomó sus lazos más fuertes en el año 2023, luego de un acuerdo en el que China ofició de mediador, pero con estos ataques a los países del Golfo, el ministro Faisal bin Farhan afirmó que “la confianza ha sido totalmente destruida”.

El ataque por el petróleo

Dentro del mensaje que dio Arabia Saudita le dio este jueves a Irán, también hace alusión a los ataques a zonas petroleras por parte del régimen, lo que, a su criterio, es el objetivo de aquel país.

El ministro de Exteriores saudí mencionó que en los últimos días existo un ataque mediante dron en una refinería en la ciudad portuaria de Yanbu, en las costas del mar Rojo, reafirmando su enojo contra Irán por estos bombardeos.

“Las instalaciones petroleras se han convertido en blancos legítimos y serán atacados en las próximas horas”, advirtió el funcionario saudí sobre las detonaciones iraníes en sector claves para el petróleo árabe.

Irán no cesará sus ataques

Lejos de buscar la paz, se supo que la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró a la prensa internacional que seguirá atacando la infraestructura energética de los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico.

De hecho, en la noche del miércoles, Teherán atacó la refinería de Ras Laffan, ubicada en Qatar, entre otros objetivos. Este ataque no fue aislado, sino que se dio como respuesta a un bombardeo previo contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, en la costa iraní.

La lucha por las áreas petroleras parece ser una nueva fase en esta guerra en Medio Oriente, que se desató a finales del mes de febrero.