Un hombre de 36 años, que se desempeñaba como vigilador tercerizado, se roción con combustible y se prendió fuego frente a una planta industrial ubicada en Avenida Provincias Unidas al 3200, en la zona oeste de Rosario. El hecho, que se produjo en el marco de un desesperado reclamo por salarios adeudados, terminó con el trabajador internado en estado crítico y tres efectivos policiales con heridas leves.
El episodio se desencadenó cerca del mediodía del viernes pasado, cuando el hombre se atrincheró en una garita de seguridad de la empresa de transporte con un bidón de nafta y un encendedor. Según testigos y fuentes policiales, el trabajador exigía el pago inmediato de haberes que la empresa prestadora de servicios le adeudaba desde hacía meses. «No quiero 500 mil pesos, quiero toda mi plata», llegó a exclamar antes de iniciar el foco ígneo que lo convirtió en una antorcha humana.
Un trabajador atrincherado porque no le querían pagar el sueldo se prendió fuego. Argentina vive una película de terror. pic.twitter.com/5UwR9wGOgi
— Marian Herrera (@marianherrrera) March 19, 2026
Intervención y operativo
Pese a los intentos de mediación de la policía para que depusiera su actitud, el hombre se prendió fuego dentro del habitáculo. Las llamas fueron sofocadas rápidamente por los presentes mediante el uso de extintores de polvo químico, mientras se aguardaba la llegada de los Bomberos y las unidades del SIES.
El trabajador fue trasladado de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA). Según el parte médico inicial, ingresó con signos vitales pero presenta quemaduras de gravedad en gran parte de su superficie corporal, por lo que su pronóstico permanece bajo reserva.
El trasfondo de la tercerización
La reconstrucción oficial indica que el operario no pertenecía a la planta permanente de la firma donde ocurrió el hecho, sino que prestaba servicios a través de una agencia de seguridad tercerizada. El conflicto se originó por una «mora sostenida» en los pagos, situación que lo habría empujado a un estado de alteración emocional extrema ante la falta de respuestas económicas en un contexto de profunda crisis social.
La Fiscalía en turno ya tomó intervención en el caso para determinar las responsabilidades legales tanto de la empresa contratante como de la prestadora de servicios de seguridad, en el marco de un suceso que evidencia la cara más dramática de la precarización laboral en la región.