Moria Casán volvió a hacer de las suyas y dejó un momento tan incómodo como explosivo en su programa, cuando decidió ir a fondo con una pregunta sin filtro que terminó acorralando a su invitada. Fiel a su estilo provocador, La One puso contra las cuerdas a Momi Giardina al llevar la charla hacia un terreno íntimo que descolocó por completo a la entrevistada.
Todo sucedió en La mañana con Moria, donde Giardina se animó a hablar de su pasado amoroso y, en particular, de su vínculo con Marcelo Tinelli. En un tono distendido, la influencer recordó cómo nació esa historia en un momento clave de su vida personal. «Marcelo fue como el rescate, antes de él estuve en pareja 15 años. Me separé y después de 15 años, con el corazón roto, nos encontramos desde otro lugar», relató.
Lejos de esquivar el tema, Momi confirmó que durante mucho tiempo fue un rumor en el ambiente. “Con Tinelli estuvimos un tiempo”, lanzó. Pero todo cambió en cuestión de segundos cuando Moria Casán decidió ir al hueso con una pregunta picante sobre la intimidad del conductor. Sin vueltas y fiel a su estilo frontal, la diva quiso saber cómo era Tinelli en la cama, generando un silencio incómodo que se sintió tanto en el estudio como del otro lado de la pantalla.
La reacción de Giardina a la pregunta de Moria Casán fue inmediata. Incómoda pero tratando de mantener el humor, respondió con evasivas: «No me acuerdo, fue hace muchos años. Ahora estoy re en pareja, me pone un poquito incómodo la pregunta», dijo.
Ante Moria Casán, Momi habló también de otra relación mediática
Más allá de ese tenso cruce, Momi habló con Moria Casán también sobre otras experiencias personales, como su relación con Martín Bossi, donde recordó un episodio doloroso que marcó un silencio. “Yo estaba de novia con Martín Bossi, fui a comprarle bombones y antes de salir para el estreno una chica me toca el timbre para decirme que había estado con él la noche anterior”, indicó.
“Lo llamé y vino a pedirme perdón”, cerró, dejando al descubierto un capítulo difícil de su vida. Así, entre confesiones, risas incómodas y preguntas filosas, Moria Casán volvió a demostrar que no hay tema que le queda grande.