Stephanie Demner se convirtió en tendencia después de su paso por Lo del Pollo de DGO Streams, donde el conductor Pollo Álvarez le hizo una pregunta que pocos se animan a responder con tanta honestidad: cuál fue el ingreso más fácil de su carrera. La modelo no dudó y tiró la revelación que dejó a todos sin palabras: una campaña gráfica para una empresa de telefonía que protagonizó a los 17 años y que, casi dos décadas después, sigue generándole dinero de manera recurrente.
La fuerte revelación de Stephanie Demner
El mecanismo es tan simple como llamativo. Cada vez que la empresa coloca un nuevo cartel con su imagen en algún país de la región, la llaman para avisarle y le depositan el pago correspondiente. «Ponele una campaña que yo hice cuando era muy muy muy chiquita, que sigue estando al día de hoy. Y me siguen pagando por eso. Entonces, es una plata muy fácil», relató Demner con naturalidad, sorprendiendo a los presentes en el estudio. La modelo incluso reconoció que muchas veces no sabe exactamente dónde están exhibidas sus fotos: mencionó países como Perú y Paraguay como ejemplo del alcance internacional de la campaña.
Álvarez quiso ir a los números concretos y no se conformó con respuestas vagas. «¿Es más de mil dólares?», preguntó. «Sí», respondió Demner. «¿Más de tres mil dólares?», insistió el conductor. «Sí», confirmó la modelo, generando una reacción inmediata en el estudio. La campaña se sigue renovando mes a mes y ella recibe notificaciones cada vez que sus imágenes vuelven a utilizarse. «Se va renovando y me van diciendo. Sí, sí, sí», resumió, dejando en claro que se trata de un ingreso prácticamente automático por un trabajo realizado en su adolescencia.
Lo que hace especialmente llamativo el caso de Demner es la longevidad del beneficio. A los 35 años, sigue percibiendo pagos por imágenes tomadas casi dos décadas atrás, algo verdaderamente inusual incluso en la industria publicitaria. El relato puso en evidencia cómo los contratos de derechos de imagen, cuando están bien negociados, pueden convertirse en una fuente de ingresos que trasciende ampliamente el momento de la producción original. Para Demner, ese trabajo adolescente se transformó en uno de los negocios más rentables y sostenidos de toda su carrera como modelo e influencer.