Bad Bunny protagonizará un western caribeño dirigido por Residente sobre la historia colonial de Puerto Rico


Bad Bunny dará el salto más ambicioso de su carrera audiovisual: será el protagonista de Porto Rico, el debut como director de largometraje de Residente, en una superproducción que también contará con Javier Bardem, Edward Norton y Viggo Mortensen en su elenco. El proyecto, aún en fase inicial, se presenta como un “western caribeño épico” y un drama histórico inspirado en hechos reales que pondrá en el centro la identidad y la historia política de Puerto Rico.

La película -cuyo título recupera la grafía que Estados Unidos utilizó durante décadas tras la invasión de 1898- abordará un período crucial para la isla, hoy territorio no incorporado a EE.UU., cuyos habitantes son ciudadanos estadounidenses pero no pueden votar en las elecciones presidenciales y solo cuentan con un comisionado residente con voz pero sin voto en el Congreso. Ese trasfondo político no es casual: tanto Residente como Bad Bunny construyeron buena parte de su obra artística y de su posicionamiento público alrededor de la defensa de la identidad puertorriqueña.

Bad Bunny protagonizará un western caribeño dirigido por Residente sobre la historia colonial de Puerto Rico
Bad Bunny enfrenta uno de los mayores desafíos de su carrera.

“He soñado con hacer una película sobre mi país desde que era niño. La verdadera historia de Puerto Rico siempre ha estado rodeada de controversia”, señaló Residente al anunciar el proyecto. “Esta película es una reafirmación de quiénes somos, contada con la intensidad y la honestidad que nuestra historia merece”. El músico, que debuta en la dirección de un largometraje tras años al frente de sus propios videoclips y proyectos audiovisuales, calificó a Porto Rico como el desafío más ambicioso de su carrera.

El elenco refuerza esa dimensión. Norton aseguró que la película se inscribe en la tradición de clásicos como El padrino y Gangs of New York: “Un drama visceral con personajes y épocas icónicas que obliga a confrontar la historia en la sombra que subyace bajo la narrativa estadounidense del idealismo”. Para el actor, unir la mirada de Residente con la potencia cultural de Bad Bunny será “como una llama encontrando la mecha de dinamita que la estaba esperando”.

El primer protagónico de Bad Bunny

Para Benito Antonio Martínez Ocasio, de 31 años, se trata de su primer rol protagónico en cine. Aunque ya había incursionado en la actuación -con apariciones en la saga F9, en la serie Narcos: Mexico, en Bullet Train y en Cassandro- nunca había encabezado un proyecto de esta magnitud ni con semejante carga histórica y política.

El salto llega en un momento de máxima exposición global. A comienzos de febrero, Bad Bunny protagonizó el show de medio tiempo del Super Bowl, con una presentación en español que reivindicó la cultura latina ante más de 128 millones de espectadores. Su actuación, cargada de símbolos identitarios, se produjo en un contexto de endurecimiento de la política migratoria estadounidense y reavivó debates sobre representación y poder cultural. Esa línea de intervención pública conecta directamente con Porto Rico.

El guion fue coescrito por Residente junto a Alexander Dinelaris, ganador del Oscar por Birdman. La producción ejecutiva estará en manos de Alejandro González Iñárritu, mientras que Norton, además de actuar, participará como productor a través de Class 5 Films. También forma parte del financiamiento Live Nation Studios, la división cinematográfica de la promotora de conciertos.

Residente y Bad Bunny ya habían unido fuerzas en 2019, cuando participaron activamente en las protestas masivas que derivaron en la renuncia del entonces gobernador Ricardo Rosselló. Aquella movilización marcó a una generación y consolidó a ambos artistas como referentes no solo musicales sino también políticos de la isla. Ahora, trasladan esa sensibilidad a la gran pantalla.

El proyecto buscará narrar una etapa crítica de la historia puertorriqueña, atravesada por el dominio español primero y estadounidense después, así como por las tensiones en torno a la identidad nacional. La elección del título –Porto Rico funciona como declaración de principios: remite a la forma anglicanizada impuesta tras la ocupación de 1898 y anticipa una mirada crítica sobre la relación colonial.

Además de Bardem, Norton y Mortensen -actores que han manifestado públicamente posiciones políticas en distintos conflictos internacionales- el reparto incluirá otras figuras aún no anunciadas. Según trascendió, varios de los intérpretes encarnarán personajes vinculados a sus propios países de origen, reforzando la dimensión transnacional del relato.

La película será producida por 1868 Studios, la compañía creativa fundada por Residente junto a Sony Music, en asociación con Class 5 Films. La apuesta es clara: un relato histórico de gran escala, con ambición épica y vocación de intervenir en la discusión sobre el lugar de Puerto Rico en el mapa político y simbólico de Estados Unidos.

Para Bad Bunny, el desafío no es solo actoral. Residente explicó que no buscaba simplemente a un intérprete, sino a alguien que “duela Puerto Rico” tanto como él. La elección del músico más escuchado del planeta -cuyas canciones sumaron cerca de 20.000 millones de reproducciones en Spotify en 2025- apunta a combinar masividad y compromiso.

Porto Rico todavía no tiene fecha de estreno, pero desde su anuncio ya se perfila como uno de los proyectos latinoamericanos más ambiciosos de los próximos años. Un cruce entre industria hollywoodense y reivindicación histórica, entre espectáculo global y memoria política. En ese territorio, Bad Bunny y Residente vuelven a encontrarse, esta vez para narrar en imágenes la historia que, según sostienen, aún no fue contada.