Nicole Neumann adoptó un gallo y explotaron las redes ESPECTÁCULO El Intransigente


Nicole Neumann volvió a hablar de su chacra Pachamama y el relato que compartió en su streaming generó conmoción entre sus seguidores. La modelo anunció que adoptó un nuevo integrante: un gallo que era víctima de maltrato constante por parte del resto del corral. “Hace una semana nada más adopté un gallito que no era feliz porque lo maltrataban los otros gallos y las gallinas. Lo picoteaban todos. Necesitaba un hogar donde lo trataran bien”, explicó con evidente emoción.

La nueva mascota de Nicole Neumann

El gallo se suma a una comunidad de animales rescatados que Nicole cuida con dedicación: “Tengo pavos, ponys y todos fueron rescatados. Están felices”, agregó, dejando en claro que la chacra funciona como un refugio real para animales que necesitaban una segunda oportunidad.

La historia de Pachamama arranca mucho antes de lo que muchos imaginan. Nicole contó en una entrevista que desde los diez años soñaba con tener un campo para rescatar animales abandonados. “Casi a escondidas, empecé a jugar al Loto y al Quini con una sola esperanza: ganar plata para comprar un campo donde refugiar a todos los animales abandonados que me cruzara en la vida”, recordó. El objetivo se cumplió a los 19 años, después de un año de trabajo en Francia. Un sueño de infancia que se convirtió en realidad con mucho esfuerzo propio.

Sin embargo, no todo fue ternura en las redes de la modelo. Un posteo reciente generó una ola de críticas cuando Nicole publicó una serie de fotos de un viaje al norte del país y en una de ellas apareció en un avión con su hijo Cruz en brazos, con la cara tapada por su mano.

La reacción fue inmediata y contundente. “¿Estás loca?”, “¿Por qué no lo mostrás si toda tu vida es pública?”, “Dejá de taparle la cara, qué mina perseguida”, fueron algunos de los mensajes que le dejaron sus seguidores, quienes se cansaron de lo que consideran una actitud contradictoria en alguien cuya vida es ampliamente pública. Nicole no respondió a las críticas. Mientras tanto, en Pachamama, el nuevo gallo ya tiene su lugar.